Preguntas frecuentes sobre bancarrota
La bancarrota puede parecer abrumadora, pero no tienes que enfrentarla solo.
Hemos organizado las preguntas más frecuentes en secciones sencillas para que encuentres las respuestas que necesitas rápidamente. Ya sea una bancarrota personal o empresarial, esta guía te dará la claridad necesaria para dar el siguiente paso.
Conceptos básicos de la bancarrota
La bancarrota es un proceso legal que permite a personas y empresas eliminar o reorganizar sus deudas bajo la protección de la ley federal.
Las deudas no garantizadas —como tarjetas de crédito, facturas médicas y préstamos personales— suelen eliminarse por completo. Sin embargo, otras deudas como préstamos estudiantiles, impuestos recientes y manutención infantil, generalmente no pueden cancelarse.
La suspensión automática es una orden judicial inmediata. En el momento en que solicitas la bancarrota, se detienen por ley todos los cobros, demandas, ejecuciones hipotecarias y embargos de salario.
No necesariamente. La mayoría de las personas conservan su casa, su vehículo y sus bienes personales gracias a las exenciones legales que protegen lo que más valoras.
Bancarrota del Capítulo 7
El Capítulo 7 te permite eliminar la mayoría de las deudas no garantizadas mediante la liquidación, a menudo en tan solo unos meses. Para ser eligible, debemos revisar tus ingresos financieras y el número de miembros de tu familia. Podemos realizar esta evaluación durante su consulta.
El Capítulo 7 te permite eliminar la mayoría de tus deudas sin garantía mediante un proceso de liquidación, permitiéndote empezar de cero en tan solo unos meses. Para ser eligible, debemos revisar tus ingresos financieras y el número de miembros de tu familia. Podemos realizar esta evaluación durante su consulta.
En la mayoría de los casos, la respuesta es no. Tus bienes están protegidos por exenciones legales, tanto federales como del estado de New Jersey, que impiden que el tribunal los tome.
Bancarrota del Capítulo 13
El Capítulo 13 te permite reorganizar tus deudas en un plan de pagos manejable de tres a cinco años. Es la opción ideal para conservar tus bienes, como tu casa, mientras te pones al día con los pagos atrasados.
Sí. El Capítulo 13 puede detener una ejecución hipotecaria de inmediato y darte el tiempo necesario para ponerte al día con los pagos atrasados a través de tu plan de pagos.
Si dejas de hacer los pagos, tu caso podría ser desestimado. Por eso, trabajamos junto contigo para ajustar el plan si tus finanzas cambian y asegurar que te mantengas al día.
El Capítulo 7 cancela tus deudas rápidamente sin necesidad de pagos, mientras que el Capítulo 13 reorganiza tus deudas en un plan de pagos a largo plazo. Analizamos tu situación para ayudarte a elegir la opción que mejor proteja tu futuro.
Capítulo 11 y bancarrota empresarial
El Capítulo 11 es un proceso de reorganización diseñado para empresas y personas con deudas de gran escala. Su mayor ventaja es que permite que tu negocio siga operando mientras reestructuras tus compromisos financieros bajo un plan estratégico.
Sí. Las pequeñas empresas pueden usar el Capítulo 11. Existe una opción especial llamada «Subcapítulo V» que es más rápida, barata y sencilla para que los dueños de negocios se recuperen sin tantas complicaciones.
El Capítulo 7 cierra el negocio para pagar las deudas con lo que quede. El Capítulo 11 permite que tu empresa siga abierta mientras organizas un plan para pagar lo que debes.
Bancarrota Subcapítulo V del Capítulo 11
Califican las empresas y dueños de negocios que estén operando actualmente y cuyas deudas totales no superen los $3,424,000. Es la opción ideal para pequeños empresarios que buscan una salida rápida.
Es mejor porque es más rápido, más barato y menos complicado. Además, tú mantienes el control de tu negocio en todo momento mientras organizas tus deudas.
La tasa para presentar el caso en el tribunal es de $1,738. Los honorarios de abogado dependen de qué tan complejo sea tu negocio, pero el Subcapítulo V suele ser más económico que un Capítulo 11 normal porque es un proceso más rápido.
La mayoría de estos casos se resuelven en un periodo de tres a seis meses. El tiempo exacto dependerá de los detalles de tu plan y de las fechas que asigne el tribunal.
Sí. La mayor ventaja es que tu negocio nunca se detiene. Puedes seguir operando y atendiendo a tus clientes mientras organizas tus deudas.
Ambas opciones sirven para que tu negocio siga abierto. El Capítulo 11 es para empresas grandes con finanzas complejas. El Subcapítulo V es una versión «ligera» para pequeños negocios: es más rápido, más barato y mucho más fácil de aprobar.
La vida después de la bancarrota
No. Aunque la bancarrota afecta tu crédito al principio, puedes empezar a reconstruirlo en pocos meses. Con el tiempo, podrás calificar nuevamente para tarjetas de crédito, préstamos para un auto e incluso una hipoteca.
El Capítulo 7 aparece en tu reporte de crédito por 10 años, mientras que el Capítulo 13 permanece por 7 años desde el momento en que inicias el proceso.
Sí. Por lo general, puedes comprar una casa en un plazo de 2 a 4 años. El tiempo exacto dependerá del tipo de préstamo que elijas y de qué tan rápido logres estabilizar tus finanzas.
Proceso legal y ayuda para la presentación
La ley de bancarrota es complicada. Un abogado se encarga de que todo el papeleo sea correcto, evita errores costosos y protege tus derechos frente a los cobradores.
Para empezar, solo necesitas reunir tus declaraciones de impuestos de los últimos dos años, tus comprobantes de ingresos de los últimos seis meses y una lista de lo que debes y lo que tienes. Nosotros te guiaremos paso a paso para que no te falte nada.
Es solo una breve reunión con un encargado (llamado síndico o administrador) para revisar tus documentos y hacerte unas preguntas básicas. No es un juicio y no tienes que presentarte ante un juez.
En nuestro bufete, creemos en la honestidad. Te damos precios claros y por adelantado: sin cargos ocultos, sin letras pequeñas y sin sorpresas de último minuto.
Preguntas comunes antes de presentar la solicitud
No necesariamente. En la mayoría de los casos, puedes quedarte con tu carro si estás al día con los pagos o si decides incluirlo en un plan de pagos bajo el Capítulo 13.
Si el valor de tu carro está cubierto por las exenciones, te lo quedas. Si supera el límite, tienes opciones: puedes pagar la diferencia poco a poco en el Capítulo 13 o «recomprárselo» al administrador en el Capítulo 7. Nosotros evaluaremos tu caso para que no pierdas tu transporte.
En la mayoría de los casos, la respuesta es no. Puedes conservar tu casa si estás al día con los pagos o si usas el Capítulo 13 para ponerte al corriente. Además, las leyes de New Jersey protegen una parte del valor de tu propiedad para que no la pierdas.
No. La mayoría de las personas conservan todas sus pertenencias. Las leyes te permiten proteger tu ropa, muebles, artículos personales y tus ahorros para el retiro. Revisaremos tu caso para asegurar que tus bienes estén bien protegidos.
No. Por ley, debes incluir todas tus deudas y a todos tus acreedores. No puedes elegir cuáles tarjetas de crédito dejar fuera, aunque quieras conservar alguna. La buena noticia es que, una vez terminado el caso, podrás empezar de cero y obtener tarjetas nuevas.
No. Hacer retiros grandes o mover dinero antes de presentar el caso puede traer problemas legales o retrasar todo el proceso. Siempre habla con tu abogado antes de mover dinero, vender bienes o transferir activos.
No. Regalar o transferir bienes antes de declarar la bancarrota puede verse como un fraude y poner en riesgo todo tu caso. Nosotros revisaremos tus finanzas para proteger legalmente todo lo que sea posible dentro de las reglas.
Es posible. Algunos impuestos federales se pueden eliminar si son de hace varios años y si presentaste tus declaraciones a tiempo. Revisaremos tu situación con el IRS para ver cuáles de tus deudas fiscales podemos borrar.
No. En casi todos los casos, tus cuentas de jubilación están 100% protegidas. La ley federal protege tus ahorros para el retiro para que puedas mantener tu futuro seguro mientras resuelves tus deudas actuales.
La bancarrota es un registro público, pero nadie recibe un anuncio al respecto. A menos que alguien busque específicamente en los registros del tribunal o revise tu crédito, no se enterará.
Sí. Muchos de nuestros clientes califican para nuevos préstamos en un periodo de uno a tres años después de terminar su caso. La clave es empezar a reconstruir tu crédito de manera responsable desde el primer día.
Sí. Al presentar tu caso, se activa una «protección automática» que detiene de golpe las demandas, los embargos de sueldo y cualquier intento de cobro. Si ya tienes una demanda en curso, avísanos para incluirla y detenerla de inmediato.
No. Puedes declararte en bancarrota tú solo sin incluir a tu esposo o esposa. Sin embargo, si tienen deudas juntos, la persona que no se declara seguirá siendo responsable de pagarlas. Analizaremos sus deudas para ver qué es lo que más les conviene como familia.
Sí. La bancarrota detiene de inmediato los embargos de tu sueldo desde el momento en que se presenta el caso. En muchas ocasiones, incluso podemos ayudarte a recuperar el dinero que te quitaron poco antes de iniciar el proceso.
Sí. Puedes incluir los recibos de luz, gas y agua vencidos en tu bancarrota como cualquier otra deuda. Al declarar la bancarrota, la compañía no puede cortarte el servicio por deudas viejas y esos saldos se borran al final del caso.
Sí. Puedes incluir los peajes vencidos y los saldos de E-ZPass en tu bancarrota. La mayoría de las tasas administrativas y sanciones se consideran deudas comunes y pueden ser borradas, aunque algunas multas estatales específicas podrían ser más difíciles de cancelar.
No. Hoy en día, la mayoría de los casos de bancarrota se manejan de forma virtual. No tendrás que ir a un juzgado ni presentarte ante un juez. Todo se resuelve en una breve videollamada de unos 10 minutos desde la comodidad de tu casa.
Si tu cónyuge no se declara contigo, tu bancarrota no aparecerá en su reporte de crédito. El historial de tu pareja se mantiene separado, a menos que compartan la responsabilidad legal de las mismas deudas.
Sí. Las facturas médicas son totalmente cancelables en la bancarrota. Esto significa que puedes borrar por completo las deudas de hospitales, consultas privadas, salas de emergencia, laboratorios, cirugías y cualquier otro cobro de proveedores de salud.

HABLEMOS
Una bancarrota no es el final, es un nuevo comienzo.
Ya sea que estés listo para declararte en bancarrota o simplemente explorando tus opciones, estamos aquí para ayudarte. Programa una consulta confidencial con el abogado Carlos D. Martinez y obtén respuestas claras sobre sus próximos pasos.

